viernes, 18 de marzo de 2011

Carta a un Abrazo...


Por meses me estuve preguntando por qué pasaba lo que pasaba, porque no concordaban las promesas hechas en el ayer, porque todo estaba fuera de su lugar, y porque yo seguía esperando ver a mi príncipe de casualidad, buscando ese espontaneo momento mágico en el que te tuviera entre mis brazos de nuevo, cuantas tardes me pase sentada esperando tu llegada, cuantas veces miraba a todas las caras a mi alrededor porque tal vez la tuya estaría entre ellas, aún cuando era imposible que fueras mujer; cuantas noches me sentí pésima porque creí que te habías hartado de mi, ya que desapareciste, totalmente de la faz de mi mundo; pensé que todo había sido mentira, me sentí engañada, y de ahí empezó un camino de sentires...


Tristeza porque no sabía lo que pasaba, creí que era culpa mía, creí que tú ya no me querías, porque era como yo era y no como tú querías que fuera, tristeza porque me habían usado una vez más como muñeca inflable...


Desesperación por no saber nada, NADA, de ti, porque no podía encontrarte por más que tratara y buscara, porque necesitaba de tu voz, de tus manos, de tus besos, de ti, te necesitaba y aunque te buscara no aparecías...


Culpa porque busque la manera de que todo encajara perfectamente para que mis acciones fueran las que te habían alejado de mí...

"Les das todo en charola de plata..."

Decisión; decidí buscarte, y al no encontrarte, concluí en que no querías ser encontrado porque si hubieras querido estar conmigo, no tendría que buscarte por media cuidad, porque tú me buscarías, y yo no me escondía, por lo tanto decidí olvidarte dejar de lastimarme a tal grado, y lo peor es que tu no sabias nada mientras yo me moría de la tristeza y desesperación, me carcomían los pensamientos y no estabas conmigo, para abrazarme, simplemente no estabas, Decidí seguir adelante con mi vida y dejar de asechar la tuya....


Rendimiento rendirme a encontrarnos por la calle, a verte en la escuela, a que quien tocaba la puerta fueras tu, rendirme al pensamiento que seguías queriéndome, rendirme a la esperanza de volver a estar juntos...


Resignación; al fin resignada a que no te tendría de nuevo, seguí con mi vida, y trate de encontrar de nuevo la alegría en ella, y disfrutarla, a sonreír sin razón, a enternecerme con las nubes, y sonreír con la luna, a ser de nuevo yo, a resucitar de entre las cenizas que habías dejado en el lecho de mi ser...
Y aquí estamos acostados en la hierba platicando del ayer, y riendo como si no hubiera pasado más que unas horas desde la última vez que sonreímos juntos, como todo se olvida en un segundo al latir el corazón...


Pero ya no puedo besar de nuevo tus labios, ya no puedo verte con lascivia, ya no puedo desearte tan ardientemente y complacerte en cada cosa que quieras, ya no puedo ser....

Puedo ser tu mejor amiga, puedo abrazarte y acompañarte en alegrías y tristezas, puedo llamarte a la media noche y platicar tanto como nubes
hay en el cielo, puedo sonreír al verte y reír a carcajadas con las palabras que me das, puedo hacer tantas cosas, pero creo que tu ya no quieres ser mi amigop...

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